jueves, 30 de diciembre de 2010

Curso de Tiempo Libre Intensivo

Dentro de las posibles clasificaciones de los cursos de tiempo libre me gustaría destacar la clasificación dependiendo de si el curso es intensivo o extensivo.

Entiendo por intensivo aquel curso que se realiza en su totalidad o por partes en pensión completa, es decir, cuando se utiliza un alojamiento para pernoctar y se realizan todas las comidas dentro del curso.

Y curso extensivo es aquel que divide la formación en jornadas y el grupo se disuelve para realizar las comidas y para las pernoctaciones.

Coincide que estos días he tenido la suerte de participar en un curso intensivo de tiempo libre y viviendo de nuevo la experiencia, me gustaría destacar alguno de los aspectos más positivos que tiene la formación en el tiempo libre en los cursos intensivos:
La Junta de Castilla y León marca en la legislación que el máximo de horas lectivas para los cursos oficiales son 10 horas al día. En un curso intensivo de monitor de tiempo libre, no solo se está educando a los alumnos en las horas de “clase”. Las noches, los tiempos libres, las comidas, todos son tiempos de educar y que son tremendamente aprovechables.

El grupo. En un curso intensivo se interactúa más con tu grupo de compañeros, se hace más grupo, hay más relación. Y si en un futuro a parte del grupo de alumnos del curso les va a tocar trabajar juntos, siempre se nota.

No solo de los alumnos entre sí, sino también de los alumnos con los formadores. Se estrechan más los lazos entre todos, hay más relación, más tiempo para compartir lo personal y no solo para participar en clase.

Todo es educar. El abanico de posibilidades que te brinda el poder educar en los momentos comunes, en las comidas o en la actividad de la noche son innumerables, por no decir infinitas.

Toda acción cotidiana es idónea para educar, el simple hecho de servir la comida, de limpiar las mesas, de hacer grupos de trabajo para los empleos, o simplemente el momento de silencio al dormir para respetar el descanso de los compañeros, ayuda a educar.

Estos pequeños detalles en el curso favorecen la educación integral del joven, haciendo de cada acción cotidiana una acción educadora que nos servirá en el futuro.

Este es el verdadero potencial del tiempo libre, que educamos en la vida cotidiana, en los momentos del día a día, y aprendemos haciendo.


¿Se te ocurre algún aspecto más a favor de la formación intensiva en el Tiempo Libre?


jueves, 23 de diciembre de 2010

Redes Sociales, ¿Si o No?

En el post anterior hablábamos de las nuevas tecnologías en el Tiempo Libre, pero me parecía interesante dedicar un nuevo artículo al educador y las redes sociales.

Los datos son claros, el 79% de los jóvenes de 16 a 24 años usa las redes sociales, es decir 8 de cada diez jóvenes usan Internet para entablar y mantener sus relaciones personales. Con estos datos tan clarificadores, ¿los educadores debemos usar las redes sociales para nuestro trabajo con los jóvenes?

Evidentemente sí. Estoy convencido de ello, pero no a cualquier precio. Me gustaría ver el porqué un educador tiene que tener cuidado al usar su perfil de una red social con los jóvenes con los que trabaja.

Lo primero a destacar es que, es fundamental para el educador conocer las Redes Sociales. No solo usarlas a nivel usuario, sino controlar todas sus características, y sobretodo, saber usar las opciones de privacidad y de datos personales.

Cuando tenemos un perfil en una red social abierto a los menores con los que trabajamos, tenemos que tener presente que cómo usemos nuestro perfil en Internet puede ser conocido por todos los “amigos” de nuestra red social. Por lo que tenemos que ser conscientes de todo lo que subimos a la Red.

Al tener un perfil en una red social, podemos exponernos a que nuestros “amigos” puedan publicar en nuestro perfil, comentarios, fotos, imágenes o vídeos que nosotros no hemos consentido, pero que todos pueden ver. Por lo que los jóvenes que tenemos de “amigos” en el perfil, podrán verlo y “aprender” de ello. No todos los movimientos en nuestro perfil, dependen de nosotros.

El hecho de contar con menores en nuestras redes sociales nos puede situar en una situación ética complicada, ya que por la Red podemos conocer explícitamente la vida de los menores, tanto lo bueno como lo malo, y ante situaciones de riesgo detectadas, debemos decidir si informar a los responsables de los menores o no, sopesando todas las consecuencias.

Como educadores, trabajamos para una entidad, con lo cual la decisión de trabajar con jóvenes en las redes sociales debe ser conocida y aprobada por esa entidad.

Y por último, destacar que somos educadores de continuo, no podemos quitarnos ese traje de trabajo, ni decidir dejar de educar unas horas al día, por lo que nuestros actos educan, tanto en persona como en la Red.


video

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Tiempo Libre 2.0

El uso de las nuevas tecnologías, o mejor dicho, de las Tecnologías de la Información, ha llegado al Tiempo Libre. Y sino ha llegado, ya es hora de que llegue.

Actualmente las TICs se configuran como el lugar donde, cada vez más, las personas se socializan y las entidades llevan a cabo gran parte de las relaciones. La Web ha dejado de ser un terreno técnico para predominar en ella el contenido social, de relaciones sociales.

Si nuestra entidad no participa en las tecnologías de la información, tenemos que plantearnos el porqué no lo hace, y si ya estamos participando, tenemos que tener claro qué queremos contar, cuando y a quien, y para ello necesitamos un plan de comunicación.

Entre las razones que podemos encontrar para hacer uso de las nuevas tecnologías en nuestra entidad y en nuestro trabajo, podemos enumerar las siguientes:

-          Funcionamos en tiempo real. Ya hemos dicho en artículos anteriores que la juventud es una etapa eternamente cambiante, y no hay nada mejor que el momento presente para llegar a los jóvenes. Tenemos la posibilidad de ofrecer la información en el mismo momento en el que está pasando.

-          Espacio multi conectado. Hablamos de redes sociales (tuenti, facebook, twitter), hablamos de Web, hablamos de blogs, de vídeos, de música, y todo ello puede estar interconectado. La Red nos da innumerables posibilidades.

-          Mínimos costes. Hace tiempo una campaña de difusión para una entidad de tiempo libre pequeña o para una asociación sin ánimo de lucro, era impensable, ahora mismo es lo normal. La publicidad 2.0 puede ser gratuita. Podemos estar en Internet sin tener costes.

-          Evaluación continua. Vamos a contar con cifras, con usuarios, comentarios,.. que harán que nuestro trabajo en la red sea evaluado continuamente. Nuestros usuarios van a evaluarnos de continuo y nosotros vamos a contar con esos resultados.

-          Y la última, vamos a estar al alcance de todos. La distancia entre nuestros futuros usuarios y nuestra entidad va a estar a un solo clic.


Un proyecto interesante: Socialización en el Tiempo Libre

jueves, 9 de diciembre de 2010

¿Necesito una Reingeniería?

Ha llegado a mis manos la Teoría de la Reingeniería de Procesos, (BPR, Business Process Reengenieering). Al igual que he hecho en otras ocasiones quiero acercar esta teoría de Michael Hammer y James Champy al tiempo libre.

Una posible definición de Reingeniería podría ser esta: es el rediseño radical y la revisión fundamental de procesos para lograr importantes mejoras en costes, calidad, rapidez o efectividad.

En un momento en el que nuestra entidad está en punto muerto podemos plantearnos trabajar en un proceso de reingeniería. Nos damos cuenta de si necesitamos hacer una reingeniería en nuestra entidad cuando nos planteamos la siguiente cuestión, si tuviese que crear la entidad en la que trabajo desde 0, ¿qué crearía? 

Si encontramos una respuesta positiva a la pregunta y nos damos cuenta de varios cambios importantes, necesitamos reinventar la entidad, no solo disfrazarla o parchearla.

La Juventud es una materia que cambia a una velocidad vertiginosa, casi tan rápido como la tecnología, por lo que nuestros servicios no pueden ser los de hace 3, 9 o 18 años, deben modernizarse, nuestros trabajadores deben adaptarse a la situación actual y nuestra misión se merece una revisión.

De esta afirmación podemos ofrecer varios puntos de reflexión que nos lleven a pedir una reingeniería en nuestra entidad:

-       Clientes: decimos que la juventud cambia a una velocidad de vértigo, es cierto. Tenemos más información y no nos cuesta conseguirla, ni económicamente, ni por esfuerzo, pincho con mi ratón y lo encuentro. Estamos en una nueva era, y debemos dar respuesta a las necesidades de la nueva juventud, no de la juventud de hace dos décadas.

-       Competencia. La juventud de hoy en día tiene todo lo que puede querer, las alternativas actuales en el tiempo libre eran impensables hace cinco años. Los recursos gratuitos con los que cuentan son innumerables, y nuestra empresa debe hacerse un hueco en esa competencia, no solo contra nosotros mismos, sino contra las entidades de nueva creación que surgen constantemente.

-       Cambio. La información juvenil de hace 10 años, no es la misma que la información juvenil actual, simplemente porque hace 10 años no nos planteábamos algo tan sencillo como tener un perfil en facebook o tener una página Web diseñada por los propios trabajadores. Para llegar hoy al joven necesito usar unas herramientas que antes no tenía y eso se consigue con un cambio radical.

-       Actualización del profesional. Si ha cambiado la juventud, ni que decir tiene que el profesional que se dedica a la juventud debe cambiar. El perfil del Monitor de Tiempo Libre de mediados de los 80, no se acerca ni mucho menos, al monitor de tiempo libre de hoy en día, tanto para lo bueno como para lo malo. Y hablamos de monitor como podemos decir de informador juvenil, de mediador o del trabajador de la administración que se dedica a la juventud.

Y la última cuestión que me planteo, como trabajador, ¿sé lo que no sabía antes?, si lo sé, ¿porque sigo trabajando igual que antes?



Reingeniería (1994). J. Champy y Mígale Hammer. Ed. Norma.
Más allá de la Reingeniería (1997). Michael Hammer. Ed. Norma.



viernes, 3 de diciembre de 2010

Se precisa Monitora de Tiempo Libre de más de 35 años

Desde hace unos años, me viene sorprendiendo un hecho que antes se daba con menor frecuencia en los Cursos de Monitor de Tiempo, y es el hecho de encontrar entre los alumnos un número significativo de alumnas de más de 35 años.

Este hecho viene motivado por dos factores interesantes para el tiempo libre:

-       La aparición en el mercado laboral de demanda real de trabajadores en épocas del año no coincidentes con el verano. Es decir, han surgido determinados programas o servicios en los que se precisan monitores de tiempo libre en periodo escolar.

Programas como Centros Abiertos, comedores escolares, madrugadores, aulas de la naturaleza o actividades extraescolares, han motivado la necesidad por parte de las instituciones y de las empresas de servicios de encontrar personal titulado como Monitor de Tiempo Libre.

-       Y como segundo factor destacaría la facilidad de horarios (aunque parezca mentira en el mundo del tiempo libre) de estos nuevos “trabajos”. Estos trabajos requieren de una jornada laboral corta, están compuestos de varias horas al día pero que permiten realizar otras tareas y compatibilizar el trabajo con la vida familiar y personal.

En los cursos en los que he participado últimamente, se ha dado esta circunstancia, y en todas las experiencias que he tenido directamente solo puedo hablar de aspectos positivos de este nuevo perfil en el alumnado.

El grupo gana en experiencia. No solo por la edad, sino por lo vivido. Se ven las oportunidades y los peligros desde otro punto de vista, que siempre es enriquecedor para la clase.

En los casos en los que la alumna de este perfil es madre, nos ayuda a todo el grupo a ver las necesidades desde el punto de vista de las familias de los menores con los que trabajamos, los monitores conocen de primera mano la opinión de los propios padres, sus miedos y sus inquietudes.

Las ganas e ilusión en la formación. Aparece la idea de “estamos en un curso, pues vamos a aprovecharlo, vamos a aprender”, y para el formador es todo un lujo, porque se contagia entre los compañeros.

Y por último, y puede que sea el punto con una dimensión más amplia en el mundo del tiempo libre, aparece una de las razones más claras de por qué se está creando el perfil profesional del Monitor de Tiempo Libre.

Existe en la actualidad y desde hace un tiempo, una demanda real de trabajo para el monitor de tiempo libre, existe una oferta clara de puestos de trabajo que deben ser cubiertos por el monitor de tiempo libre, y esta demanda tiene que ser satisfecha con profesionales con un perfil concreto.